


Argumentos Progresistas
En España, los partidos de la derecha son antifeministas y antiecologistas, y emplean medios similares a los que utilizó Trump: la manipulación a través del lenguaje, la mentira y el odio. Han creado un falso relato y han logrado que se acepte por una parte importante de la sociedad. Por su parte, la izquierda política y el Gobierno, a pesar de un balance económico y legislativo claramente positivo, han cometido algunos errores que han sido aprovechados con gran habilidad por la derecha política
Sería un gran error si el análisis del 28M se circunscribiera y se apoyara principalmente en la valoración de la campaña electoral, aunque incluyéramos en ella las semanas y meses anteriores que a todos los efectos formaron parte de la campaña electoral. A nuestro entender, hay que ampliar el campo visual de forma valiente y decidida buscando los porqués de cambios tan radicales como inesperados. De Obama a Trump y de Trump a Biden, de Lula a Bolsonaro y de Bolsonaro a Lula, de Sanna Marin a Petteri Orpo en Finlandia, también en Chile, Suecia, Italia, Turquía, Hungría, Polonia, India…etc., se dan cambios de gobierno o se consolidan los existentes, y todos ellos con la bandera del ultraliberalismo con tintes xenófobos, antifeministas y antiecologistas como señas de identidad.
Aquí también, en el 28M tanto el PP como VOX, verdaderos triunfadores tanto en votos como en poder institucional alardearon y exhibieron posturas antifeministas y antiecologistas. Las dos grandes revoluciones del siglo XX, el feminismo y el ecologismo, han despertado la intransigencia, –diríamos incluso la ira– de la sociedad heteropatriarcal por una parte, y por otra, la de los poderosos con su decidida resistencia ante los mínimos cambios en los modos de consumir, comerciar y producir del actual sistema económico, necesarios para mitigar la crisis ecológica con las tremendas manifestaciones climáticas que toda la humanidad está padeciendo, y tratar de borrar la inmensa y creciente desigualdad existente entre ricos y pobres así como las existentes entre hombres y mujeres.
El Trumpismo es el método elegido por el liberalismo para descabezar y detener tanto al feminismo como al ecologismo. Este método entroniza el subjetivismo como valor supremo; el individuo está por encima del grupo; la empresa solo debe buscar el máximo beneficio; el 90% del capital se concentra en el 10% de la población. Se imputa al Estado el empobrecer al individuo a base de impuestos y limitaciones ambientales o políticas sociales dirigidas a la emigración. Como dice Santiago Alba Rico, habitamos en una “devastadora hegemonía de la subjetividad neoliberal»
Son tres las características que se dan siempre en el Trumpismo: el lenguaje, la mentira y el odio. El lenguaje tabernario y gestos chulesco, cuando no despreciativos, es la fórmula de comunicación del Trumpismo. El habitual empleo del “nosotros” frente al de “ellos” provoca una sociedad polarizada, donde el “ellos” es el sinónimo de enemigos. La mentira es otra constante, y no pretende confrontarse con argumentos, sino con su repetición e imposición constante en los medios de comunicación. El cambio climático es una invención del progresismo que nos quiere destruir. Y el tercer elemento trumpista es el odio vertido en las redes sociales y medios de comunicación, buscando un chivo expiatorio como responsable de todos los males reales o inventados. Los “menas” roban y además acaparan todas las ayudas y subvenciones del Estado.
Por todo ello amplios sectores de la sociedad creen firmemente que el dióxido de carbono es bueno para la salud, o que su exceso se combate con tiestos en los balcones; que nuestras casas pueden ser ocupadas cuando salimos de compras porque la ley de vivienda lo permite e incentiva, o que habrá una suelta generalizada de terroristas en una España socialista a punto de disolverse por las cesiones a los independentistas; que las vacunas contra el Covid19 son mecanismos de control social; y así podríamos seguir con cientos de ejemplos que todos hemos vivido y padecido. Los seguidores del Trumpismo son un ejército de creyentes con un absurdo relato fabricado pacientemente durante varias décadas: El NEOLIBERALISMO
Y cuando un falso relato se instala en la sociedad, el marco político se distorsiona y se adapta a sus objetivos que, en este caso, no son otros que cuestionar todos los cambios políticos y económicos orientados a lograr la igualdad entre todas las personas y mantener la habitabilidad de los humanos en este planeta que llamamos Tierra.
Este proceso de creación e instalación del relato basado en que el cambio climático es una invención de los pijo-progre, y que eso de la igualdad es el parapeto de las feminazis, se ha visto impulsado y acelerado en esta difícil legislatura, al tildar al gobierno de okupa e ilegitimo, tanto por el PP como por VOX desde el minuto cero, sin tener en cuenta para nada la pandemia, la guerra y su consiguiente inflación, el volcán de La Palma…, y sobre todo sin reconocer el voto democrático de los ciudadanos.

Opinamos que la izquierda política y el mismo Gobierno de coalición, a pesar de su balance económico y legislativo claramente positivo, también han cometido errores que han sido aprovechados con gran habilidad por la derecha política. Pongamos cinco ejemplos:
1. La repetición de las elecciones en el 2019 supuso perder la mayoría absoluta del Senado, brindar la capacidad de plantear recursos ante el Tribunal Constitucional y caer en contradicciones con lo afirmado unos meses antes frente a los posibles pactos.
2. La no renovación del Poder Judicial mantenida por el PP, deja en claro quién manda y quién se lleva el gato al agua. Si la decisión fue plantear la renovación, se debió prever la negativa de la derecha política, y por tanto había que tener en cartera una alternativa legislativa que, aunque difícil y delicada, siempre sería mejor que la solución no dada.
3. La ruptura del movimiento feminista, debida tanto por las formas de los responsables ministeriales como por ciertos contenidos legislativos, constituye un precio absolutamente inasumible. Los constantes desencuentros entre los dos partidos coaligados se acentuaron en el último año llegando al paroxismo en la ley del “Solo si es si”.
4. El haber aceptado y buscado el pulso político entre el presidente del Gobierno y la presidenta de la Comunidad de Madrid ha sido otro importante error, donde además de improcedente se ha saldado siempre a favor de la segunda llegando al alucinante episodio madrileño del 2 de mayo con placaje físico del ministro de Presidencia por una jefa de protocolo de Madrid, sin respuesta alguna ni de la ministra de Defensa ni de sus respectivas escoltas. ¡Bochornoso!
5. Los medios de comunicación, tanto analógicos como digitales, vehiculizados por cable o por ondas dependen de la distribución de radiofrecuencias que aprueba el ministerio, en la actualidad del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital. Una rápida mirada permite observar que los canales existentes de televisión, radio y prensa están claramente basculados hacia el espectro político de la derecha, cuando no de la extrema derecha. El nombramiento del director de RTVE en marzo del 2021 y de la actual presidenta interina en septiembre del 2022 dejan a las claras que ha sido el PP quien una vez más ha logrado sus objetivos.
Hoy hemos comprobado la gran importancia de la conciencia colectiva, del marco político donde la sociedad establece el debate. Lo importante no es la realidad, sino lo que la sociedad cree que es real. La creencia es una verdad subjetiva, una convicción, algo que el sujeto considera cierto, y no debe ser confundida con la verdad objetiva. La derecha política ha logrado instalar el marco que resumidamente consiste en que el actual Gobierno es ilegítimo y su presidente está apegado a la poltrona y para mantener esta situación se cederá ante todo lo que le pidan los independentistas, los filo etarras y los podemitas. Los datos objetivos de la gestión económica y laboral del gobierno son entendidos como enredos y falsedades para que no nos fijemos en la actual situación de debilidad de la patria a punto de disolverse en manos de Pedro Sánchez. Deshacer este relato imaginario y colectivo construido durante lustros es el gran reto que tiene la izquierda política.
Las elecciones del próximo 23J adquieren una importancia decisiva, ya que se debiera seguir, aún con mayor decisión, con las políticas de transformación de nuestra economía en la línea de sostenibilidad medioambiental y en la profundización de la igualdad. La izquierda política no puede seguir en sus auto reproches con efectos terriblemente desmovilizadores, ni tampoco negando las enormes dificultades económicas que el 20,4 % de la población española –es decir, unos 9,67 millones de personas– aún está en riesgo de pobreza. Es verdad que la cifra supone un descenso de 1,3 puntos respecto al año anterior, lo que se traduce en unas 609.000 personas en riesgo de pobreza menos, pero esta situación sigue siendo inaceptable.
Toda la imaginación en las formas de exponer la necesidad en la continuación de las políticas económicas laborales medioambientales y de igualdad, será bienvenida. Las RR. SS ganaran cada vez más y más protagonismo y se alzaran al podio como método elegido de comunicación política. Y siendo esto cierto, cada persona, cada militante, cada político debemos contribuir con nuestra coherencia vital entre lo que hacemos y decimos.