
Las mujeres suelen afrontar la muerte con una cierta especificidad. En términos generales lo hacen con más naturalidad, porque a menudo cuidan a otros hasta el final de la vida. También por ello aspiran a disminuir la carga para otros del cuidado hacia sí mismas. Otra característica diferencial en las mujeres es su resiliencia ante el dolor. Ante las enfermedades graves y el envejecimiento, suelen tener más conocimiento y capacidad de decisión acerca de cómo actuar ante ello y en relación con la muerte

Más de diez años de activismo divulgando y defendiendo los derechos sanitarios al final de la vida y una muerte digna, me ha permitido conocer la posición vital de muchas personas ante la muerte. Aunque cada uno vive y actúa según sus circunstancias, en mi experiencia compruebo las singularidades de las mujeres al afrontar su propia muerte: el impacto que ocasiona en su entorno afectivo y su significado y consecuencias por su rol de cuidadoras.
Reflexionar sobre la muerte no es fácil ni agradable para nadie; más aún si estás en situación de salud y no la sabes cercana. Aunque la muerte como tema de conversación es un tabú, las personas interesadas en cómo afrontar su muerte quieren hablar con libertad y expresar su opinión sin que nadie les juzgue ni les limite.
La mayoría de las mujeres ha tenido una experiencia vital por haber sufrido la enfermedad y el dolor de un familiar o persona cercana y el compromiso de cuidarla hasta la muerte. Para ellas su muerte no empieza y acaba en sí misma, sino que viene determinada con la misma generosidad que ha conducido su vida. Asumen su propia muerte como una responsabilidad hacia sus seres cercanos, no quieren ser una carga para ellos, procuran condiciones que suavicen su ausencia, una herencia correcta y clara, seguros de vida… Se preocupan por las relaciones entre los miembros de su familia; intentan ser conciliadoras hasta el final y hacen valer el cariño y la unión.
Las mujeres se fortalecen formando redes de apoyo para ayudarse en la necesidad, acompañarse en la soledad y divertirse viajando o aprendiendo cosas nuevas. Desarrollan resiliencia ante las dificultades y se organizan para encontrar ayuda, compartir conocimientos y sabiduría. Practican la empatía y la inteligencia emocional y aprenden a respetarse en la diferencia.
Valga como ejemplo la exposición organizada en 2024 por la Asociación Viejas Feministas de Basauri en la Casa de las Mujeres Marienea, sobre ‘La muerte digna e ilustrada’[1] , promovida por DMD de Euskadi cuya presidenta, Concha Castells, en la inauguración declaró que «Las mujeres hacemos esa reflexión sobre la muerte con más naturalidad porque mayoritariamente estamos cuidando al final de la vida a otros»[2]. La exposición se amplió con talleres y coloquios abiertos a la ciudadanía interesada.
El hecho de asumir las tareas de los cuidados determina la vida de las mujeres. Así lo muestra el V Barómetro de FEDEPE (agrupa diversas asociaciones de mujeres de múltiples sectores empresariales y de la Administración Pública), elaborado con respuestas de más de 700 mujeres de toda España, en el que se concluye que los problemas de salud física y mental de las mujeres están muy ligados a la desigualdad laboral y la falta de corresponsabilidad en los cuidados. El 98,7% de ellas cree que la falta de corresponsabilidad en los cuidados afecta a su bienestar personal y de salud, física (87,4%) y mental (88,7%)[3] .
La generación de mujeres mayores de 50 años, bisagra entre el cuidado de los hijos y el cuidado de sus mayores, reflexiona sobre la escasa prioridad que concedieron a sus propios deseos, aspiraciones y cuidados para con ellas mismas, con la salvedad de su propia muerte.
El Seminario de Innovación en Atención Primaria (SIAP) de Menorca organizó el Seminario sobre “El final de la vida: todas las miradas”[4] con 430 inscripciones, el 76% mujeres, cuya participación fue mayoritaria en los debates, el 60% en el virtual y el 78% en el presencial.
Como resumen de las conclusiones de este Seminario, la doctora Mercedes Pérez Fernández declaró en la revista Mujeres y Salud: “Desde la infancia nos pintan la muerte con imágenes aterradoras, pero no tiene por qué ser así. Cabe mucha vida ante el final de la misma y se puede lograr que la muerte sea un proceso que confirme que ha valido la pena vivir”[5] .

En los talleres que imparto, la mayor preocupación que expresan las mujeres es asegurarse de que se cumpla su voluntad sobre una muerte digna, porque en ocasiones encuentran posiciones contrarias de su pareja, de sus hijos o familiares. Conocer que existen instrumentos legales para hacer valer su decisión les tranquiliza y les empodera. Me resulta admirable cómo por fin disponen de su vida con autonomía. Son mujeres que luchan por liberarse de una vida muy condicionada para tomar las riendas de su final.
Las enfermedades como causas de muerte prevalentes en las mujeres originan situaciones prolongadas de dependencia y sufrimiento, y son el objeto de planificar nuestra última etapa de vida a través del TV[6] .
La Ley de Autonomía del Paciente (2002)[7] , en su Artículo 11, define el documento de instrucciones previas, también denominado Testamento Vital (TV).
Es un derecho que tiene 23 años de existencia y todavía sigue siendo desconocido por la ciudadanía, y lo que es más grave, por gran parte del personal sociosanitario.
Aunque no contamos con estudios que nos proporcionen información sobre el posicionamiento de la mujer ante la muerte, resultan reveladores los datos del Registro Nacional de Instrucciones Previas[8] , enero de 2026, que refleja el total de personas declarantes de instrucciones previas en toda España, 676.763, de las cuales un 62,15% mujeres, con un incremento importante en la franja de edad de mayores de 65 años.
La reflexión y planificación previas sobre la muerte también permite expresar la voluntad de donar órganos para trasplante salvando la vida a otras personas. El pasado mes de enero se realizó un trasplante de cara gracias a la donación de una mujer que iba a morir por eutanasia.
Estos datos son un reflejo de la realidad cotidiana que vivimos. Las mujeres son mayoritariamente las que asumen los cuidados y por ello son más conscientes de la necesidad de avanzar hacia un final de vida sin sufrimientos innecesarios por sus experiencias de acompañamiento, a veces muy duras. Tienen clara la importancia de poder decidir sobre los tratamientos sanitarios que quieren recibir o no y sobre cómo, cuándo y dónde morir, sobre las circunstancias que permitan un tránsito hacia la muerte más digno y asumible para todos con respeto y amor.
Las mujeres con su fortaleza, sabiduría y generosidad son un ejemplo para la sociedad, también al final de sus vidas. Merecen el mayor respeto a sus decisiones, dignidad y voluntad de ser libres hasta el final.
https://www.elcorreo.com/bizkaia/nervion/mujer-reflexiona-sobre-muerte-cuidar-allegados-final-20240112161408-nt.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.elcorreo.com%2Fbizkaia%2Fnervion%2Fmujer-reflexiona-sobre-muerte-cuidar-allegados-final-20240112161408-nt.html ↑
https://derechoamorir.org/2024/01/12/la-mujer-reflexiona-mas-sobre-la-muerte-al-cuidar-a-los-allegados-hasta-el-final ↑
V Barómetro FEDEPE de avance del liderazgo femenino en el entorno del trabajo autónomo, empresarial y digital. Octubre de 2025: https://mujeresfedepe.com/v-barometro-fedepe-el-75-de-las-mujeres-ve-limitado-su-acceso-a-puestos-de-alta-responsabilidad/
https://sites.google.com/view/siapmenorca2022/inicio?authuser=0 ↑
Mercedes Pérez-Fernández. Mujeres y Salud 53. Mujer, Vida y Libertad. 20 febrero 2023.
Ante la muerte, todas las miradas [para introducir mucha vida] – Mujeres y Salud – Revista de comunicación científica para mujeres ↑
INE. Instituto Nacional de Estadística – INEbase / Sociedad /Salud /Estadística de defunciones según la causa de muerte / Últimos datos. https://www.ine.es/uc/b9BHM5zji1 ↑
Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2002-22188 ↑
Registro Nacional de Instrucciones Previas. D.G. de Ordenación Profesional. Subdirección General de Cohesión y Alta Inspección del SNS. Ministerio de Sanidad. ↑